Steampunk para Julio

Desde que hice los adornos para La Bodeguilla, le debía uno a mi amigo Julio, que se quedó prendao de la señora con el pelo de piezas de reloj, porque él tiene una relación amor-odio con el tiempo. Y como para mi él es todo sentimientos y emociones, decidí hacerle un corazón que refleje el paso inexorable de las horas.

Como las fotos me salen tan horrorosas, he hecho un pequeño vídeo, en el cual no he podido evitar la presencia de los dos espíritus curiosos, por excelencia, de la casa: Blaqui y Nilo. Ahora voy a ver si el sistema me deja colgarlo.

Bueno, he tenido que pagar 79 pavos, pero aquí está.

Beso, Julio.